El Cabildo de Arriba, es hoy noticia por estar pendiente de un hilo.
Santander ha sufrido durante siglos todo tipo de catástrofes, tanto naturales como artificiales: inundaciones, vientos, explosiones, incendios, atentados... Al final todo eso ha dejado unos daños irreparables en nuestra ciudad, como es la pérdida de nuestro casco viejo y aquellas calles que fueron lo más representativo de su historia y su gente. Gran parte de esa pérdida del incendio de 1941 dejó Santander casi desnuda y solo se salvaron algunas casas en la zona de ambiente de hoy: Santa Lucía, Rio de la Pila, Arrabal, calle del Medio y en el mismísimo centro, en calles como Ruamayor, Ruamenor, Cuesta del Hospital, San Pedro, Limón,

, Garmendia, etc.... Ahora todas esas casas que nos pertenecen un poco a todos, se están perdiendo pero no por una catástrofe, sino por el irremediable paso del tiempo. Creo que nos toca poner remedio y freno a ese desastre que es perder nuestro patrimonio histórico, nuestro más valioso tesoro: nuestras calles y casas más antiguas de la ciudad. No es que su conservación sea de recibo o de pura necesidad para sus propietarios e inquilinos, es de obligado cumplimento por parte de todos los santanderinos y sino perderemos nuestra esencia como ciudadanos de un Santader que se nos va de las manos.