
En Santander va siendo cada vez más frecuente encontrarse con personajes que ofrecen su pequeño o gran trabajo a cambio de unas monedas. Son aquellos artistas que tocan la guitarra, el acordeón, mueven una marioneta o lo más visto que son los mimos-estatua. A veces resulta chocante encontrárselos bajo esa capa gris o blanca y sufriendo las inclemencias del tiempo, bien sea un calabobos considerable o un calor sofocante. Ellos ahi,al pie del cañón y ganándose la vida como me jor saben hacer. Algunos lo han considerado como una forma más de mendicidad, yo creo que es una expresión, un arte y una manera muy digna de ganarse el pan. ¿Por qué no?