
Un acontecimiento único y que solo sucede ¿dos veces en nuestra vida?, es el fenómeno del eclipse anular y que solo en España, aunque sea por esta vez, hemos tenido el privilegio de disfrutar casi en exclusiva. Lástima que en Cantabria no fuera al 100% pero pudimos vivir esa sensación siempre misteriosa y espectacular que es un eclipse solar. Santander quedó en una especie de penumbra, en un atardecer lánguido y que originó una bajada de temperaturas y que hizo que el tiempo cambiara, pasando de un cielo despejado a quedar cubierto de nubes… Fue bonito… mientras duró.