
El invierno ha sido largo, lluvioso y frío, por eso que ahora el Sardinero invita al paseo, cuando los primeros rayos de sol aparecen o incluso cuando las nubes nos dejan un hueco y nos firman una tregua, aprovechamos para recorrernos la playa de punta a punta y disfrutar de ese saludable y agradable paseo. A veces, los santanderinos no valoramos lo mucho que tenemos y esa es una de las cosas que algunos desearían tener a toda costa. Un paseo por el Sardinero... decía la canción.