
Dado que ayer todo el mundo estaba metido de lleno con la nueva fiesta de Halloween, pensé que nos había llegado aun más fuerte la fiebre invasora de otro producto made in Usa que nos tragamos gustosamente como si nada. Sin embargo me di cuenta que estaba completamente equivocado al ponerme a buscar hoy todo lo referente a esa costumbre y esa celebración, percatándome que de americana no tiene nada. Es toda una fiesta druída y muy propia de todos los pobladores celtas del norte y oeste de Europa, conmemorando el 31 de octubre como el final del verano o el comienzo de los fríos inviernos y mezclado con algunas otras costumbres cristianas y romanas como la exaltación de ese día en recuerdo de los difuntos, se pasó a llamar All Hallows E'en o víspera de todos los santos, para llamarse posteriormente Halloween. Incluso algo aparentemente tan norteamericano como la calabaza decorada e iluminada tampoco es un invento suyo, sino de origen irlandés. Curioso.